Marta Albaladejo Mur
Marta Albaladejo Mur

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Este artículo está escrito el 19 Dic 2007, y está categorizado en Artículos.

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Poema de Navidad

Juan es pequeño. Bueno, él cree que no lo es porque su hermanita es más pequeña todavía. Juanito, como le llama su abuela, apenas empieza ahora a leer y a escribir y en el colegio avanza poco a poco, con mucho esfuerzo, porque le cuesta mucho aguantar tantas horas sentado y atento.

Ahora debería estar contento, porque ha acabado el trimestre y tiene vacaciones hasta después de reyes. No sabe cuántos días son, pero sabe que son muchos. Juan no está tan contento como querría. Resulta que en la escuela le han enseñado un poema de Navidad y su madre le ha dicho que ese poema lo ha de recitar en casa de los abuelos, con los tíos y los primitos y todos, y que él habrá de subirse a una silla y recitar en voz alta, de memoria, mientras todos lo miran, los cuatro versos del poema.

Juan no quiere hacer eso, le da muchísima vergüenza, y ya tiene claro que su madre no parará, lo dejará en evidencia ante toda la familia y hará que todos estén esperando el poema. Ya se lo conoce. Acabará por pasarlo fatal.

En la escuela también tiene a veces esta sensación; él está ahí, delante de la clase, tenso como la cuerda de un violín: se empieza a sonrojar, lo sabe porque se lo dicen; y porque nota un calor que le va subiendo en la cara, hasta la punta de las orejas y le quema. En el pecho, el corazón parece que le tenga que explotar. Entonces, las manos sudan, la boca queda seca, Juan se pone a temblar como una hoja y todo se le borra de la mente. Es horroroso y lo hace muy mal. ¡Y todos se ríen!

Por eso Juan no puede estar contento del todo y le duele el vientre. Pero si cuando llega el día su madre le insiste, si él ve cómo los primos también olvidan algo, y si los abuelos, y los tíos, y todos tienen paciencia de esperar a que a él le pase el mal rato, entonces recitará el poema un poco a tropezones, la familia aplaudirá orgullosa y seguro que estará muy contento de haberlo conseguido. Esto es la cultura del esfuerzo, en mi opinión.

 

Este artículo también está disponible en: Catalá

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