Marta Albaladejo Mur
Marta Albaladejo Mur

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Este artículo está escrito el 14 May 2008, y está categorizado en Artículos.

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¿Qué puedo hacer con esta adolescente?

Rosa, la madre de Julia, está muy preocupada. No ve bien a su hija, no la ve feliz. Julia tiene 16 años, es guapa, joven, inteligente y tiene unos padres que la quieren. Pero a veces está de un mal humor que no hay quién la aguante. Está “adolescente”, como dice Rosa. El pediatra ya le ha explicado que su hija tiene las hormonas arriba y abajo y que es normal que tan pronto esté riendo como una loca como que parezca que se está muriendo y nadie la puede ayudar.

Incluso así, Rosa está muy preocupada porque Julia se cierra como una ostra y no explica nada. Si como mínimo hablara… pero es inútil: cuanto más le pregunta su madre, más de mal humor y más callada está Julia. Y cuando Rosa habla con su marido, él le dice que no se preocupe, que es ella que lo quiere saber todo, que si Julia no quiere explicar nada, que es normal. ¡Que ellos tampoco explicaban sus intimidades a sus padres!

Es cierto, ella tampoco le explicaba demasiado a su madre, pero eran otros tiempos. ¡Ahora hay tanto por aguantar! Rosa no sabe estar de brazos cruzados mientras ve sufrir a su hija.

¿Qué puede hacer Rosa? Puede demostrarle a su hija que la quiere y que confía en que podrá superarlo. Quizá si le dice estas palabras Julia la enviará a paseo y le preguntará si se ha vuelto loca. Pero seguro que hay cosas que pueden hacer juntas para pasarlo bien, aunque no hablen. Quizá pueden ir a comprar algo para el hogar, para el padre, para ellas, pueden ir a merendar a aquel lugar al que les gustaba ir con Julia cuando ésta era pequeña, pueden ir al cine y comer palomitas, o cocinar juntas uno de aquellos deliciosos pasteles de chocolate negro… o salir en bicicleta…

Seguramente no será fácil encontrar todavía pequeñas cosas para pasarlo bien juntas, reír y bromear, pero seguro que vale la pena buscarlas, a pesar de las hormonas, el mal humor y las prisas. Son un regalo, son los últimos momentos de oro de tener una hija que todavía es pequeña y necesita que la mimen. Dentro de cuatro días será una mujer y habrá pasado el momento.

Este artículo también está disponible en: Catalá

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