Marta Albaladejo Mur
Marta Albaladejo Mur

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Este artículo está escrito el 22 Dic 2008, y está categorizado en Artículos, General.

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¡Escribamos la carta a los Reyes Magos!

Manuel comenzó el año pidiendo a los Reyes Magos un puesto de trabajo. Pedía, si era posible, que fuera un buen trabajo, que le dejara tiempo para sus aficiones y para estar con la familia, donde se sintiera reconocido y bien tratado; incluso soñaba en un trabajo que fuera seguro. Se acaba el año y los Reyes no le han traído ningún puesto de trabajo, ni el que soñaba, ni ningún otro que le haya durado más de tres meses; Manuel se siente decepcionado.

Mari Carmen comenzó el año escribiendo una carta a los Reyes Magos y pidiendo lo que más echa en falta desde que se separó: un novio. Soñaba con un hombre atractivo y agradable, afectuoso, que la consolase y la abrazara dulcemente en las noches de invierno. Se acaba el año y los Reyes no le han traído a su novio. Está triste.

Elisa y Pablo comenzaron el año escribiendo a los Reyes Magos una carta muy breve: sólo querían que Elisa se quedara embarazada. Ya hacía unos años que estaban juntos, tenían muchas ganas de tener un hijo, era un sueño bastante razonable, muchas mujeres quedan embarazadas cada año; incluso, hay mujeres que quedan embarazadas sin desearlo. Pero se acaba el año y los Reyes no les han traído ningún niño, ni ninguna niña, ni siquiera un poquito de embarazo. Elisa y Pablo están perdiendo la esperanza.

Guillermo comenzó el año pidiendo un secreto a los Reyes Magos: sin decirlo a nadie de la familia, pidió a los Reyes que papá y mamá dejaran de vivir separados y enojados. Ahora, Guillermo ya sabe que es inútil pedir secretos a los Reyes. Se acaba el año y sus padres continúan separados. Pero Guillermo sigue soñando e imaginando que recupera a la familia que dejó de tener.

Según estudios recientes sobre el cerebro, cuando nos hacemos mayores se deteriora nuestra capacidad de producir dopamina y ya no disfrutamos con los regalos. De jóvenes, tenemos más capacidad de ilusionarnos que cuando somos mayores. No se sabe científicamente cómo hacerlo para evitar el deterioramiento, pero tengo una propuesta: ¡Sigamos escribiendo la carta a los Reyes Magos! ¡No perdamos la ilusión! Quizá no nos traerán lo que pedimos, pero alguna cosa siempre traen…

Este artículo también está disponible en: Catalá

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