Marta Albaladejo Mur
Marta Albaladejo Mur

Informació

Este artículo está escrito el 28 Feb 2009, y está categorizado en Artículos, General.

Páginas

Cómo crear un delincuente

Pedro es un delincuente adolescente inteligente y rebelde, tal y como toca ser cuando se es adolescente. A menudo se enfrenta a los adultos: no le hace ni caso a su padre, incluso le insulta; y los profesores sudan tinta para que en el instituto siga mínimamente el reglamento de régimen interno. últimamente está teniendo conductas desconcertantes. Hace unas semanas agredió a una niña de ocho años, simplemente para arrebatarle la cadenita que llevaba colgando del cuello; de manera increíble, nadie lo denunció, aun con la existencia de pruebas irrefutables. Unos días más tarde, él y un amigo invitaron a una compañera del instituto a una fiesta sorpresa. La sorpresa era que la única invitada era ella, que la fiesta era en medio del bosque, que la forzaron a tomar drogas, la filmaron en actitud poco digna y la abandonaron en el bosque. Y más sorpresa, después apareció su vídeo colgado en Internet…

Afortunadamente, Pedro es un personaje de ficción de una telenovela. Pero podría ser cualquiera de los adolescentes que vemos por la calle. Fácilmente podríamos comprender las causas de su falta de adaptación: la muerte de la madre, el desarraigo producido por los cambios de domicilio, la enfermedad de un hermano, o las desavenencias familiares, no le han permitido tener una infancia feliz. Pero muchas personas, con infancias llenas de desgracias, tienen vidas perfectamente legales.

La Dirección General de la policía de Seattle (EEUU) realizó un estudio sobre cómo influye la manera de educar en la delincuencia y propuso 10 reglas para que los padres formasen a sus hijos delincuentes. Por ejemplo: “Póngase del lado de su hijo en cualquier conflicto que tenga con los profesores, vecinos, etc. Piense que todo el mundo tiene prejuicios contra su hijo y que realmente lo quieren amargar”. La idea era que si los padres no ponían límites a sus hijos, la justicia había de acabar poniéndolos.

Hace poco más de un año se publicó el libro: Emilio Calatayud: Reflexiones de un juez de menores. En él se recogen las opiniones del juez de Granada, famoso por sus originales sentencias. En el libro vuelven a aparecer recomendaciones como las de la policía de Seattle. No es seguro que darle al hijo todo lo que pide, permitirle no hacer ninguna tarea en casa, reírle las faltas de respeto o desautorizar a sus profesores, según dicen las reglas de Seattle, produzca automáticamente a un delincuente. La delincuencia es como una planta. Crece mejor si abonamos el terreno. Los educadores: familias, profesorado, medios de comunicación, sociedad en general, pueden abonar, o no, el campo de la delincuencia. Luego, cada plantita crecerá a su manera. Un proverbio africano dice que para educar a un niño se necesita la tribu entera. ¿Qué está haciendo nuestra tribu?

Este artículo también está disponible en: Catalá

Dejar un comentario