Marta Albaladejo Mur
Marta Albaladejo Mur

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Este artículo está escrito el 29 Abr 2009, y está categorizado en General.

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La crisis, la sostenibilidad personal y la vacuna contra el miedo

Sebastià Serrano es uno de esos profesores a los que el alumnado acaba queriendo. Lo sé por experiencia propia. Es un gran experto en comunicación, en la teoría y en la práctica. Da clases en la Universidad, interviene en los medios de comunicación y escribe libros con el mismo tono relajado de un amigo sabio que sabe lo que te conviene, pero que no te dice lo que debes hacer. Durante todas las horas que he pasado en sus clases, y conversando con el en el despacho o en la cafetería, jamás le he oído emitir una crítica ni un comentario negativo.

En una entrevista del 14 de abril de 2009, el periodista Gaspar Hernández le pregunta sobre la crisis. Yo, hasta el día de hoy, no me había atrevido a escribir sobre la crisis; no quería contribuir a inflar este globo de miedo e incertudumbre que va creciendo cada día más y más. Sin embargo, tras leer la vacuna contra el miedo que nos propone el doctor Serrano, me he decidido a promocionarla tanto como pueda.

A medida que cada diario, o cada programa televisivo, o cada conversación de café nos hablan de la crisis, nuestro pensamiento va dándole más vueltas a los peligros que nos esperan, y el miedo se va adueñando de nuestras emociones. Algunas personas me han dicho que tienen miedo a la crisis. Hay personas que tienen miedo y son funcionarias. También hay personas que tienen miedo y están sin trabajo, algunas se han quedado ya sin cobrar el paro. Como subraya Sebastià Serrano, por primera vez en la historia de la humanidad, la incertidumbre ha aumentado tanto, la vida social y personal se han deteriorado tanto, que el miedo se ha vuelto crónico.

Algunos no decimos que tenemos miedo: “¿Qué tal te va? – Bieeen”. “¿Te asusta la situación? – Noooo”. Pero hemos dejado de hacer cosas que nos gustaban, tenemos “una cierta preocupación”, o nos cuesta dormir, o notamos una angustia, como un pequeño nudo en la boca del estómago. Hay personas que van al médico porque tienen angustia, ansiedad; y, por suerte, hay medicamentos que reducen la sensación de temor. ¿Y cuál es la vacuna para que la humanidad no haya de vivir dependiendo de los somníferos y de los ansiolíticos? El fortalecimiento de los lazos, el sentimiento de pertenencia al grupo, a la familia, al afecto sincero y el contacto.

El experto en comunicación reivindica la sostenibilidad de las personas, además de la ecológica. Hemos acercado lo que está lejos potenciando la vista y el oído: ahora podemos sufrir, ver y sentir todos los desastres mundiales como si estuviéramos presentes en ellos. Y el antídoto del qué disponemos es potenciar los sentidos que nos hacen sentir cerca: el tacto y el olfato. “El tacto es el más importante y el más abandonado de nuestros sentidos”. Tocar y ser tocados por los nuestros es una vacuna contra la ansiedad y el miedo; y nos ayuda a tolerar mejor el estrés y el dolor. Así que ¡ya tenemos una económica “vacuna anticrisis”!

Este artículo también está disponible en: Catalá

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